
Esta es la historia de Enrique Burnessio, uno de los mejores 10 que dio la historia del fútbol.
Nació el 30 de Junio de 1979, se crió jugando a la pelota y usando chalecos y decía que no podía jugar sin chaleco; justamente esto fue lo que le trajo problemas para jugar profesionalmente.
Para el mundial de 1998 Enrique recibe una llamada de Passarella, quien le dijo que quería convocarlo, Enrique se puso muy feliz y fue a su primer entrenamiento para la selección. Cuando llegó le dieron la ropa y se cambió, pero se puso el chaleco arriba de la camiseta, Passarella le dijo que así no podía jugar, que se iba a tener que sacar el chaleco; Enrique respondió con un rotundo NO!!!.
Siempre fue así, nunca quería sacarse su chaleco, siempre lo usaba, y siempre el mismo; hasta que un día, jugando en un potrerito con unos amigos tuvo un accidente fatal su amado chaleco. Enrique iba corriendo hacia el area para hacer su gol númer 25 de los primeros 30 minutos del partido, pero uno de los defensores le empezó a tironear de la ropa, tan fuerte que le rompió el chaleco. Y es desde ese momento que el pobre de Enrique no juega más a la pelota. Aunque será siempre recordado por sus amigos y admiradores por su forma de jugar y su mítica frase: "El chaleco no se mancha"

Esta foto la subí por recomendación de
Juan caminador, la foto se llama "best_picture_ever", por algo será. Los que aparecen en la foto son (de izquierda a derecha): Gary coleman, el auto fantástico y David Hasselhoff.